El lugar de las cosas rotas
- Fernando Cruz

- 7 days ago
- 2 min read
Updated: 5 days ago
Obra conmemorativa por los 20 años del Centro de Danza Experimental CEDEX

Sobre la obra
El lugar de las cosas rotas nació como una necesidad de volver.
Volver a las ideas que quedaron suspendidas en el tiempo.
Volver a las preguntas que durante años siguieron habitando el cuerpo.
Volver a los materiales que alguna vez aparecieron como intuiciones, imágenes o impulsos creativos y que nunca llegaron a convertirse en una obra.
Después de una década sin emprender un proceso de creación de gran formato, decidimos abrir nuevamente esos archivos invisibles que se habían acumulado durante años. Cuadernos, apuntes, ejercicios, objetos, escenas inconclusas, preguntas sin resolver y pequeñas obsesiones que permanecían esperando un momento para existir.
La celebración de los veinte años del Centro de Danza Experimental CEDEX fue el impulso para hacerlo.
Sin embargo, no nos interesaba construir una historia lineal ni organizar esos materiales bajo una única narrativa. Quisimos respetar su naturaleza fragmentaria.
Por eso, El lugar de las cosas rotas se estructura como una colección de microobras enlazadas.
Cada escena posee autonomía propia, pero al mismo tiempo forma parte de una arquitectura mayor donde la memoria, la fragilidad, el tiempo y la reconstrucción dialogan permanentemente.
La obra propone un recorrido por distintos estados del cuerpo y de la experiencia humana. Habla de aquello que se rompe, de aquello que permanece, de lo que desaparece y de aquello que vuelve transformado.
No intenta reparar las fracturas.
Intenta habitarlas.
El lugar de las cosas rotas
Todos conservamos un lugar donde guardamos aquello que no terminó de encajar.
Objetos, recuerdos, sueños, relaciones, versiones antiguas de nosotros mismos.
Ese lugar no siempre es físico.
A veces está en la memoria.
A veces en el cuerpo.
La obra explora precisamente ese territorio.
Un espacio donde conviven restos, huellas y fragmentos que continúan produciendo significado incluso después de haber sido abandonados.
Las cosas rotas no aparecen aquí como símbolos de derrota.
Aparecen como evidencia de la vida.
Una obra sobre el tiempo
Durante veinte años, CEDEX ha construido espacios para la danza desde la autogestión, la precariedad creativa, el trabajo comunitario y la persistencia.
El lugar de las cosas rotas dialoga también con esa historia.
Las escenas están atravesadas por preguntas sobre el paso del tiempo, la memoria de los espacios habitados, las personas que han acompañado el camino y los múltiples procesos que han dado forma a la organización.
De alguna manera, la obra se convierte también en un archivo afectivo de estos veinte años.
No un archivo documental.
Un archivo corporal.
Nota del creador
Durante mucho tiempo pensé que las ideas que no se concretan desaparecen.
Con los años entendí que no.
Las ideas permanecen.
Se transforman.
Cambian de forma.
Encuentran otros caminos para seguir habitándonos.
El lugar de las cosas rotas nace de ese descubrimiento.
Es una obra construida a partir de materiales que me acompañaron durante más de una década. Algunas escenas nacieron hace muchos años, otras aparecieron durante el proceso. Todas comparten el deseo de mirar con honestidad aquello que solemos esconder: nuestras grietas, nuestras pérdidas y nuestras transformaciones.
Quizá porque después de veinte años de trabajo entendí que crear no consiste en alcanzar una versión perfecta de las cosas.
Crear consiste en aprender a convivir con aquello que permanece incompleto.
Y encontrar belleza en ello.













Hermosa obra, muy potente, me encantó.